
Un lugar lleno de tradición
En el corazón de El Zulia

Nació El Tejar, un taller construido con esfuerzo, tradición y amor por el oficio artesanal. Hace más de 20 años, Jesús Peñaranda decidió comprar estos terrenos con el sueño de crear un espacio dedicado a la elaboración de macetas de arcilla, continuando así una tradición que había acompañado a su familia durante generaciones.



El Señor Cocota
Motivado por el deseo de salir adelante y mantener vivo el trabajo que siempre identificó a su familia, “Señor Cocota” convirtió el barro y la arcilla en una forma de vida. Con dedicación, paciencia y trabajo manual, El Tejar comenzó a crecer, convirtiéndose en lugar que conserva la tradición.
Fragmentos de la entrevista con "El Señor Cocota"
¿Qué significa mantener viva esta tradición?
"Es una manera de mantener nuestras raíces vivas y de demostrar que el trabajo artesanal todavía tiene mucho valor. Mientras podamos seguir trabajando la arcilla, la tradición seguirá viva.”
¿Qué siente al ver que la tradición sigue viva?
“Da orgullo saber que este oficio todavía sigue dejando huella. Hoy en día muchas cosas se hacen industrialmente, pero lo artesanal tiene un valor especial porque lleva dedicación y esencia. No como lo que esta hecho con maquinas, eso no tiene corazón.”
¿Cuál considera que ha sido la mayor enseñanza de este camino?
"Que cuando uno es berraco y construye las cosas con constancia y amor perduran en el tiempo. Este es un oficio que me enseñó a trabajar con paciencia y a nunca olvidar de dónde venimos.”
Después de hablar con el Señor Jesus Peñaranda
Rescatamos que el Tejar representa la historia de una familia trabajadora, el valor de las raíces y la importancia de preservar los saberes tradicionales de la región. Cada pieza elaborada refleja años de experiencia, esfuerzo y pasión por un oficio que sigue dejando huella en la comunidad.
¿Quieres ver más?
Mira todo lo de este Proyecto Transmedia aquí y descubre las diferentes historias, enseñanzas y experiencias que mantienen viva la tradición artesanal de El Tejar.